Baja California, norte desértico, altiplano, Golfo y sureste cambian calor, lluvias, distancias y disponibilidad de auxilio. Los trayectos interurbanos se programan de día. La categoría apropiada para el norte, el altiplano y el sureste depende del recorrido previsto por el norte, el altiplano y el sureste: un compacto facilita cascos históricos, mientras una etapa invernal exige neumáticos y espacio para el equipo autorizado. Un todocamino no convierte una pista excluida en vía asegurada.
El plan nacional se completa con la guía de cada localidad de México, porque aeropuerto, aparcamiento y acceso cambian localmente. Para recorridos largos se calculan pausas, clima, repostaje y una alternativa razonable. Ante una incidencia se sigue las señales observadas en las carreteras federales, se avisa a la empresa y no se improvisan reparaciones.
La conducción nocturna se evita en etapas interurbanas por animales, topes, obras, vehículos sin iluminación y menor disponibilidad de ayuda. En el desierto se vigilan agua y combustible; en el sureste, lluvias e inundaciones. Guardia Nacional y Protección Civil aportan avisos más fiables que mensajes reenviados.