Escoge una categoría que responda al equipaje y a las carreteras autorizadas, no una supuesta capacidad todoterreno. Un SUV de alquiler no implica permiso para entrar en pistas. Comprueba neumáticos, presión, rueda o kit, luces, aire acondicionado y limpiaparabrisas; necesitarás equipos diferentes entre el calor seco y una tormenta huasteca.
Documenta pintura, parabrisas, llantas, bajos accesibles, habitáculo, combustible y kilometraje antes de salir. Pide que todo daño figure en el contrato. Guarda el número de asistencia sin conexión y pregunta dónde se encuentra la documentación del vehículo, especialmente si el recorrido atraviesa varios estados.
Exige detalles sobre responsabilidad, franquicia, robo, inundación, cristales y remolque. Una asistencia de pocos kilómetros sirve cerca de la capital, pero puede resultar insuficiente en la Huasteca. Confirma además si el contrato excluye caminos sin pavimentar, vados o accesos rurales, aunque conduzcan a un alojamiento o atracción anunciada.